Publicado: 28 de Agosto de 2017

La Confederación Nacional de Autoescuelas entiende que la nueva huelga convocada por los funcionarios, que comenzará si nada lo impide el 4 de septiembre, aun sin ser indefinida y total, amenaza con dejar sin carné de conducir a decenas de miles de aspirantes a conductores y estrangular el sector de la Formación Vial en bastantes provincias. 


Evitar situaciones muy desiguales


 

Para que eso no ocurra, CNAE propone unos servicios mínimos de al menos el 75% en todas las jefaturas. La DGT es el único organismo que examina de conducir en nuestro país. Si, con ocasión de conflictos similares en Renfe o en los aeropuertos, se han decretado unos servicios mínimos del 77% y el 90%, respectivamente, existiendo medios de desplazamiento alternativos a disposición de los usuarios, con mayor razón habrá que fijar en este caso unos servicios mínimos elevados, ya que no hay alternativa a la DGT.



Además, en muchos sitios del país, el seguimiento de los paros, combinado con las bajas de los funcionarios por vacaciones o enfermedad, paralizó las pruebas de circulación en junio y julio. Este fenómeno no debe volver a repetirse.


 

Se trata de que no existan desigualdades enormes entre los aspirantes a conductores de distintas provincias, a la hora de presentarse a la prueba de circulación.


 

Desbloquear el conflicto


 

Por otro lado, la Confederación sigue sin entender la falta de acuerdo entre el Gobierno y los examinadores de Tráfico. Por diferencias insignificantes, se ha abocado al país a una situación absurda, en la que se niega el necesario permiso de conducir a muchísimos ciudadanos, y en la que se condena a las autoescuelas a una inactividad que podría ocasionar su cierre. Hay una falta clara de voluntad política.


 

CNAE pide a ambas partes sensibilidad y flexibilidad o que se sometan voluntariamente a algún tipo de laudo o arbitraje que permita desbloquear el conflicto.


 

El día después


 

A la Confederación le preocupa especialmente que se dé por resuelto el problema cuando la huelga haya concluido. El servicio de exámenes de la DGT está mal dimensionado en numerosos lugares de España y carece de personal suficiente, por lo que no sirve en la actualidad para satisfacer la demanda de pruebas de circulación. (Lo ha reconocido el propio ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido.)


 

Quizá fuera el momento de transferir a las Comunidades Autónomas las competencias sobre los exámenes de conducir, como ya se hizo con el Certificado de Aptitud Profesional (CAP). (Algunas de las Comunidades han mostrado públicamente su predisposición a hacerse cargo del servicio.)


 

En todo caso, CNAE pide a las autoridades que evalúen con imparcialidad el modelo de examen de conducir vigente y sopesen todas las opciones, incluida la de una eventual privatización total o parcial del mencionado servicio o de su gestión.